¿Quiere ayudar a Gaza? Lamentablemente no es tan fácil como escribir un cheque

Durante los últimos ataques israelíes en Gaza entre el 27 de diciembre de 2008 y el 18 de enero de 2009, quedamos sobrecogidos por el número de correos electrónicos que recibimos de amigos de todo el mundo expresando su preocupación, a pesar de que nuestra oficina se encuentra en Cisjordania, lejos de las hostilidades.

La Asociación Dalia, la primera fundación comunitaria palestina tiene sólo dos años, pero nuestro enfoque en el sistema de ayuda en Palestina y sus efectos en la libre determinación y el desarrollo, han comenzado a dejar su huella. Nuestra creciente plataforma de apoyo confía en nuestro análisis y nuestra estrategia.

Esto ha hecho especialmente difícil responder a la frecuente consulta de: "¿Cómo podemos ayudar?"

Por supuesto, la respuesta es fácil, "Escribir un cheque." Gaza necesita un estimado de 1,9 millones de dólares sólo para reparar el daño en infraestructura. De manera espontánea, las organizaciones no gubernamentales palestinas y grupos de solidaridad en todo el mundo están lanzando campañas de "Ayuda para Gaza". Yo misma he recibido decenas de estos correos ofreciendo contribuciones de US$ 10, o $ 100 o una contribución mensual. Dar es una respuesta humana a las escenas de los niños heridos, familias sin hogar, el bombardeo a los hospitales y las escuelas. ¿Dar puede ser de alguna manera malo?

Bueno, por desgracia, puede.

En el caso de Gaza, la ayuda humanitaria no es en respuesta a un terremoto o tsunami, sino a un desastre humano. Y viene en un contexto histórico de la dependencia de la ayuda internacional de los palestinos por 60 años. Así, mientras que los palestinos en Gaza necesitan y merecen tener alimentos, suministros médicos, vivienda y otras necesidades básicas, también tenemos que examinar más a fondo el probable efecto, y los riesgos potenciales, de los miles de millones de dólares en ayuda para Gaza, dada la forma en que es probable que esta se dé.

En primer lugar, están las cuestiones de la rendición de cuentas.

¿Por qué Israel llega a bombardear Gaza y tiene a los saudíes, europeos, estadounidenses, y otros pagando la factura? Si el derecho internacional, derecho internacional humanitario y el derecho penal internacional, que da derecho a la reparación para los palestinos por parte Israel, se "escapa por la ventana" durante una crisis humanitaria, ¿qué impedirá luego a Israel bombardear de nuevo y destruir lo reconstruido?

De hecho, ese es el triste y contraproducente patrón que hemos visto en los últimos 40 años. Los palestinos, los mayores beneficiarios de ayuda internacional y de derecho internacional humanitario per cápita en el mundo, obtuvieron los fondos internacionales para construir un aeropuerto. Los israelíes lo bombardearon. Los palestinos construyeron una planta eléctrica. Los israelíes la bombardearon. Los palestinos construyeron una estación de radio. Los israelíes la bombardearon. ¿Por qué este patrón se repite indefinidamente? Debido a que la comunidad internacional asegura que hay una separación entre la "ayuda humanitaria" y la "política" y esto no les permite admitir la hipocresía de la "ayuda" a los palestinos al tiempo que permite a Israel continuar con las mismas violaciones que causan la crisis humanitaria.

Israel sigue siendo un miembro de las Naciones Unidas, a pesar de su violación de muchas resoluciones importantes, y disfruta de relaciones económicas preferenciales con Europa, los EE.UU. y otros. Israel no ha sido avergonzado o marginado o de cualquier manera penalizado por sus acciones ilegales, por lo que no es de extrañar que estas continúen.

También no es ninguna sorpresa que los palestinos cuestionen la sinceridad de la "ayuda" de la comunidad internacional cuando la REAL ayuda no sólo significa el envío de un cheque, sino que el mismo se entrega en primer lugar a los autores de la crisis humanitaria. El simple hecho de mitigar el sufrimiento palestino a través de la ayuda, mientras los países donantes sigan apoyando a Israel, a través de ayuda económica, relaciones políticas y militares, es cruel, y viola la norma de "no hacer daño" a la que están sujeto los países donantes de ayuda y otros actores.

En segundo lugar, hay cuestiones de beneficio.

Cuando usted escribe un cheque por US$ 100, ¿no se da cuenta de que se estima que hasta un 45% del mismo fluye a la economía israelí? Sí, contrariamente al derecho internacional, Israel efectivamente se beneficia económicamente de la ocupación ilegal de los palestinos. Y de nuevo, la ayuda de la comunidad internacional es cómplice. ¿Cómo? Muchos organismos de ayuda compran productos procedentes de Israel para dárselos a los palestinos. Ellos pagan impuestos a Israel. Ellos pagan cargos por almacenamientos adicionales y gastos "relacionados con la seguridad". ¿Qué pasaría si estas mismas organizaciones de ayuda se adhirieran a un estricto procedimiento limitando sus políticas de gasto de ayuda a los palestinos de manera que apoye la economía palestina? ¿Qué pasaría si los organismos de socorro compran alimentos de los agricultores palestinos para su distribución a las familias pobres en lugar de importarlo?

La respuesta es: ¡la capacidad de los palestinos de satisfacer sus propias necesidades, responder a sus propias prioridades, construir su propio liderazgo e instituciones aumentaría!

En tercer lugar, hay dudas acerca de la dependencia.

La ayuda es necesaria cuando las personas no pueden satisfacer sus necesidades de forma independiente. Lamentablemente, la ayuda tiende a promover una mayor dependencia, y no porque, como sugiere el estereotipo, los beneficiarios son perezosos y prefieren recibir alimentos gratis en lugar de trabajar. Por el contrario, en nuestra experiencia, el propio sistema de ayuda internacional socava la auto-dependencia.

Por ejemplo, mucho antes de la crisis humanitaria actual, a los pescadores de Gaza se les concedió - en los Acuerdos de Oslo - el derecho a pescar hasta 20 millas náuticas de la costa de Gaza, lo que les permitía ganarse la vida y proporcionar pescado para el mercado local. Lamentablemente, la comunidad internacional no actuó con la suficiente firmeza cuando Israel violó este acuerdo. Más tarde, las Naciones Unidas trabajaron para garantizar el uso de 12 millas náuticas para los pescadores de Gaza. Sin embargo, la comunidad internacional no actuó con la suficiente firmeza cuando Israel violó estos términos. Ahora los pescadores pueden trabajar en unas limitadas 3 millas náuticas - insuficientes para ganarse la vida. La mayoría de ellos sobreviven con la ayuda internacional, incluyendo los paquetes de alimentos. Este fracaso de la comunidad internacional en garantizar las condiciones para la auto-dependencia es la causa de las dificultades humanitarias de los palestinos y aliviar estas dificultades con paquetes de alimentos es, por lo menos, poco honrado.

Este problema de dependencia, ya tan frecuente en Gaza y el resto del territorio palestino ocupado, es probable que se vuelva peor debido a la enorme influencia de la ayuda "humanitaria". Mientras que la ayuda compensa la pérdida de la industria local incluyendo las tierras de cultivo destruidas, no se pueden reconstruir estas tierras agrícolas con alimentos importados. Los alimentos importados ayudan a sustituir los productos locales y hacer más difícil la reconstrucción de la capacidad de producción local. Esto ocurrirá A MENOS que Israel abra las fronteras para permitir a los agricultores importar semillas y pesticidas, permitir que las empresas de construcción importar cemento, y permitir a las empresas de servicios públicos importar combustible. Y puesto que Israel ha restringido estas importaciones por los últimos años antes de los recientes ataques de Gaza (al tiempo que las Naciones Unidas han congelado sus programas de creación de empleo porque no tienen suministros), entonces ¿cómo podemos pasar de la fase de la dependencia "humanitaria" a un estado de "desarrollo" de mayor auto-dependencia?

En cuarto lugar, preguntas acerca de la libre determinación.

Los palestinos tienen derechos, consagrados tanto en la legislación internacional y promovidos por mejores regulaciones de desarrollo que los países donantes de ayuda y otros actores involucrados han firmado. Estos derechos comprenden el derecho a participar en las decisiones acerca de cómo la ayuda se está utilizando y cómo se ejecutan las actividades de desarrollo. Lamentablemente, en las crisis humanitarias, estas normas son a menudo pasadas por alto o aplazadas en nombre de la conveniencia. Una vez que esto sucede, nuevamente, el régimen de ayuda se convierte en parte de la opresión, más que en un alivio.

A través de la participación local, se puede garantizar de mejor manera que la ayuda no esté canalizada de acuerdo con la afiliación política de los beneficiarios, lo que constituye una violación de los principios de neutralidad. La neutralidad es fundamental para que los países donantes y otros actores involucrados no corran el riesgo de alimentar los conflictos entre comunidades y la corrupción - que es exactamente lo que están haciendo ahora.

Creemos que las organizaciones locales deben conducir los esfuerzos de desarrollo y los internacionales sólo deben intervenir en momentos de dificultad o para ayudar a los lugareños. Además, deberían hacerse esfuerzos especiales para promover la filantropía local y la auto-ayuda. El sistema de ayuda internacional debe facilitar y no complicar los esfuerzos de los palestinos para responder a las propias necesidades de su comunidad.

En otras palabras, la ayuda internacional, cuando sea necesaria, debería proporcionarse de manera tal que respete y promueva el derecho de los palestinos a la libre determinación. ¿Por qué esto es tan difícil?

En nuestra experiencia en Palestina, las personas que trabajan en organismos de desarrollo son inteligentes, bien intencionadas, y comprometidas. Un sorprendentemente alto porcentaje también son muy críticas con el sistema en el que trabajan. Vinieron aquí para marcar una diferencia y se encuentran implicados en pérdida de desarrollo, falta de respeto e incrementando la dependencia. A ellos les importa lo que sucede, pero han perdido su fuerza de acción por el mismo sistema que desfavorece a los palestinos.

Entonces, ¿cuál es la manera de salir de este dilema? ¿Debieran los palestinos rechazar la ayuda internacional para Gaza? No. Sería inhumano negar la ayuda humanitaria a los civiles que han sido heridos. ¿Esta debiera ser entregada de otra manera? ¡Sí!

Los donantes individuales pueden hacer su parte, siguiendo unas simples directrices:

• Donar a través de organizaciones locales con un alto grado de credibilidad, cuando sea posible, en lugar de hacerlo a través de organizaciones internacionales.

• Las contribuciones a las organizaciones internacionales deieran ir acompañadas de control. Las organizaciones internacionales tendrán que reflexionar profundamente si los donantes individuales comienzan a cuestionar duramente su accionar.

• Hacer coincidir las contribuciones de "ayuda humanitaria" con contribuciones para el desarrollo a largo plazo. No sólo se da cuando Gaza se encuentra en la primera página de las noticias, se debe hacer un compromiso para poder ser parte de una solución a largo plazo.

• Considerar contribuir a la labor de promoción no necesariamente relacionada directamente con Gaza, pero que fomente, a largo plazo, la búsqueda de la paz, la justicia y la dignidad.

• Y lo más importante, convertirse en un ciudadano defensor de la aplicación del derecho internacional en sus propios países. Exigir a sus gobiernos que cada parte involucrada en el conflicto deba hacerse responsable ante la ley por las acciones cometidas para que violaciones, como las perpetradas en Gaza, no se repitan.

En la carrera por ayudar, hay que recordar que la causa de la crisis humanitaria en la Franja de Gaza es la continuación de la ocupación militar israelí, la colonización y el despojo del pueblo palestino. Los esfuerzos de la comunidad internacional deben orientarse a esta causa raíz, y la crisis humanitaria en Gaza no debe distraerse de esta prioridad.

Pero... mientras usted está actuando como sujeto político, ya sea como ciudadano o como Estado, por favor TAMBIÉN envíe un cheque.